El problema nunca fue el meme
En México hemos aprendido a reírnos prácticamente de todo. Basta que un político diga algo extraño, se tropiece con una palabra o aparezca en una fotografía poco favorecedora para que unas horas después ya esté convertido en meme y recorriendo todos los grupos de WhatsApp. Así funciona la conversación de estos tiempos. Por eso llamó tanto la atención que una reforma pensada, según sus promotores, para combatir fraudes terminara siendo conocida en todo el país como la “Ley Antimemes”. La explicación oficial es sencilla: nadie pretende perseguir al ciudadano que hace una burla en Facebook. El objetivo es quienes utilizan…
