Riohacha, Colombia.- Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, señalado por las autoridades colombianas como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), murió durante un operativo de la Policía Nacional realizado en Riohacha, La Guajira.
La intervención estuvo a cargo de un comando especial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJÍN) y se desarrolló en el barrio Los Olivos, en las inmediaciones del aeropuerto Almirante Padilla.
Durante la operación también murieron Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”, identificada por las autoridades como pareja de Pérez Toncel, así como dos integrantes de su círculo de seguridad.
De acuerdo con las autoridades colombianas, “Bendito Menor” era considerado uno de sus objetivos prioritarios en la región y se le atribuía presunta participación en actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión y presiones contra habitantes de La Guajira y otras zonas del Caribe colombiano.
El presidente Abelardo De La Espriella se trasladó a Riohacha acompañado por integrantes de la cúpula militar y policial para informar sobre los resultados de la operación.
El mandatario calificó la intervención como una “operación impecable” y afirmó que al presunto jefe criminal le había caído “la mano de hierro del Estado”, como parte del endurecimiento de la estrategia de seguridad de su administración.
Sin embargo, la presentación pública del operativo abrió también una controversia. Durante el mensaje oficial fueron colocados frente a representantes de medios de comunicación los cuatro cuerpos cubiertos con bolsas o lonas blancas, hecho que provocó críticas desde sectores opositores.
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada son una organización armada ilegal con presencia principalmente en la Sierra Nevada y distintas zonas del Caribe colombiano, surgida en el escenario posterior a la desmovilización de estructuras paramilitares.
La muerte de Pérez Toncel representa uno de los operativos de mayor impacto contra cabecillas de organizaciones criminales desde el inicio del nuevo gobierno colombiano.
