El legendario boxeador mexicano Julio César Chávez habló sobre una de las etapas más complicadas que ha enfrentado junto a su familia: la lucha de su hijo, Julio César Chávez Jr., contra las adicciones.
El excampeón mundial reveló que su hijo pasó por más de 15 internamientos antes de lograr mantenerse alejado del consumo, después de varios intentos y tratamientos que no consiguieron resultados definitivos.
Chávez recordó que durante ese proceso recurrieron incluso a un supuesto “chip” o implante que buscaba inhibir el consumo de alcohol. Sin embargo, aseguró que en el caso de Chávez Jr. el procedimiento no funcionó como esperaban.
“A mi hijo Julio yo se lo puse y siguió consumiendo. Al principio como que paró poquito, pero después siguió consumiendo”, relató.
El propio excampeón recordó que él también utilizó anteriormente un procedimiento similar durante su propia lucha contra las adicciones, aunque señaló que tampoco significó una solución definitiva.
Tras años de dificultades, Chávez aseguró que actualmente su hijo se mantiene sin consumir y reconoció que alcanzar ese punto requirió un largo proceso.
“Mi hijo Julio tuvo más de 15 internamientos y hasta que, bendito sea Dios, le cayó el 20 y gracias a Dios está ahorita limpio”, expresó.
A partir de su experiencia, el histórico campeón mexicano aprovechó para enviar un mensaje a otros padres, a quienes recomendó mantenerse atentos a cambios en el comportamiento de sus hijos y buscar ayuda ante señales relacionadas con el consumo de sustancias.
Los llamados implantes o “chips” contra las adicciones no representan por sí solos una solución garantizada. Los trastornos por consumo de sustancias requieren valoración profesional y su tratamiento puede involucrar atención médica, psicológica y acompañamiento especializado.
