Ciudad Juárez, Chih.- Un joven de 19 años fue detenido por policías municipales tras ser señalado como uno de los presuntos participantes en el secuestro exprés y robo con violencia de un transportista que trasladaba mercancía con destino a Estados Unidos.
El detenido fue identificado como Edgar Daniel G. C., quien quedó a disposición de las autoridades para determinar su situación jurídica por los delitos de secuestro exprés, robo y/o lo que resulte.
Los hechos comenzaron cuando la Secretaría de Seguridad Pública Municipal recibió una llamada al 911 por un robo con violencia registrado en el cruce de la carretera Panamericana y Libramiento, en la colonia Valle Dorado.
De acuerdo con la versión proporcionada por la víctima a los agentes, varios sujetos armados interceptaron su unidad y lo obligaron a detenerse. Posteriormente, lo habrían mantenido retenido contra su voluntad mientras sustraían parte de la mercancía que transportaba.
El afectado también señaló que uno de los involucrados lo amenazó de muerte y lo obligó a desbloquear uno de sus teléfonos celulares con la intención de acceder a una aplicación de banca móvil donde tenía dinero.
Tras recibir la denuncia, policías municipales desplegaron un operativo y localizaron una Jeep Grand Cherokee negra, sin placas, que coincidía con las características proporcionadas por el transportista.
El vehículo fue ubicado en la carretera Casas Grandes y Eje Vial Juan Gabriel, en la colonia Granjas Polo Gamboa.
Durante una inspección, los agentes encontraron dentro de la camioneta diversas cajas y bolsas con mercancía, cuya procedencia, según el reporte policial, no pudo ser acreditada por el hombre que se encontraba a bordo.
La víctima acudió posteriormente al lugar y señaló a Edgar Daniel G. C. como uno de los presuntos participantes en el robo y en su retención.
El joven fue detenido y puesto a disposición de la autoridad correspondiente, que continuará con las investigaciones para determinar su probable participación y establecer si existen más personas involucradas.
El detenido se presume inocente mientras no exista una sentencia emitida por la autoridad judicial que determine su responsabilidad.
